BUENAS PRÁCTICAS HOSPITALARIAS

BUENAS PRÁCTICAS HOSPITALARIAS

¿Lo sabías?

El manual de gestión de la calidad para todo el hospital

Riesgos totalmente controlables

 

Basta con buscar esta palabra clave en Google. Decenas de abogados especializados en derecho médico explicarán elocuentemente el papel central de esta fórmula. En derecho del paciente (BGB § 630h) establece: „(1) Se presumirá error de la parte tratante cuando se haya materializado un riesgo general de tratamiento que era plenamente controlable por la parte tratante y que haya provocado un perjuicio para la vida, el cuerpo o la salud del paciente.“

En el apartado (5), la fórmula de la negligencia grave se hace más estricta: „(5) Si hay negligencia grave y ésta es fundamentalmente capaz de causar lesiones a la vida, la integridad física o la salud del tipo de las que realmente se produjeron, se presume que la negligencia fue la causa de esta lesión“. Esto también se aplica a las medidas tardías u omitidas. La primera pregunta que se hace el juez es si se hizo todo lo razonable para controlar totalmente el proceso. No hay errores „inevitables“.

Con estas normas, el legislador quiere reducir la carga de la prueba para los pacientes. Sucesos chocantes como operaciones en el lado equivocado, hisopos que se quedan en el abdomen, órganos extirpados por error o diagnósticos histológicos incorrectos no son sólo tragedias para los afectados. Son fallos de quienes los tratan. En primer lugar, porque tienen consecuencias muy graves. En segundo lugar, porque sabemos exactamente cómo podrían haberse evitado. Son sucesos que no deberían ocurrir nunca.

Y, sin embargo, ocurren. No disminuirán si los inscribimos en un registro o ponemos en la picota a sus autores.

„Riesgo totalmente controlable“ es la traducción adecuada de "Never Event". Lo ideal es un proceso totalmente controlado. La seguridad es una característica de calidad. No deben producirse sucesos no deseados, y mucho menos graves. Y lo que hoy parece inevitable quizá pueda evitarse mañana. 

La ventaja de formular „riesgos totalmente controlables“ reside en la recomendación de actuación resultante. Debemos examinar de cerca el proceso en el que se ha materializado un riesgo. Es más, debemos examinar los procesos prospectivamente para ver dónde son posibles los errores y qué influencias conducen a ellos, ya sean técnicas o humanas. Si sabemos por experiencia dónde acechan los peligros o dónde sólo podemos imaginarlos. Tenemos que insertar nuestras barreras de seguridad en los puntos críticos de control. Las letras mágicas son APPCC y AMFE.

U. Paschen, 2026-03-23

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